mariela

9 \09\UTC febrero \09\UTC 2011

clara varela

esta fue mi participación en la iniciativa de Clara Varela, escríbeme una ilustración, preciosa imagen, Clara

 

Mariela era era la mujer más bella de la cordillera y, por supuesto, la más deseada. Pero a Mariela nunca le robaron el corazón, cuando conocía a alguien que le gustaba y detectaba la menor posibilidad de peligro se daba la vuelta y salía corriendo. Cuando llegaba a casa, guardaba los besos que no había dado en una bolsa de besos, son parecidas a esas que uno usa para calentarse los pies en la cama, sólo que más gruesas porque deben resistir más temperatura. Para Mariela eso era suficiente, por las noches se ponía la bolsa en el pecho y se quedaba dormida al calor de las vidas posibles junto a aquellos hombres. Pero pasaron los años y Mariela notaba que la bolsa se iba enfriando, pensó que tal vez echando un poquito de agua caliente compensaría el calor perdido, pero eso hacía que las imágenes al acostarse fueran cada vez más débiles; otro día se le ocurrió hablar con un extraño en un bar, pero al llegar a casa encontró que no había nada que meter en la bolsa; desesperada probó incluso a meterla en el microondas, pero entonces los recuerdos se hacían ya demasiado lujuriosos para su edad. Y así fueron pasando inviernos y el frío se iba apoderando de Mariela, hasta que una noche juntó el valor para hacerlo. Dejó correr el grifo de agua caliente y se metió, poco a poco, en la bañera. Estuvo un buen rato hipnotizada, observando, en la penumbra de las velas, cómo la bolsa flotaba vacilante entre sus rodillas. Lentamente, la botella navegó hasta encallarse en su barbilla. Mariela la tomó entre su pecho una última vez y aflojó muy despacio su tapón, luego cerró los ojos y derramó el contenido, hasta que no quedó nada en su interior.


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bucle infinito

31 \31\UTC marzo \31\UTC 2010

Imbéciles‘, reconoció su propia letra con dificultad, ‘es lo que somos. Hemos sido unos ilusos pensando que la medicación lo resolvería, pero ya viste todo lo que pasó. He decido solucionarlo, por fin seremos libres.’ De repente, tuvo consciencia de sujetar algo en la otra mano. La debilidad y la sorpresa le hicieron soltar el bote de tranquilizantes, que rodó por el suelo del dormitorio con un sonido hueco. La vista nublada apenas le alcanzó para leer la última frase: ‘Sólo espero que no exista la reencarnación, porque coincidiremos otra vez en el mismo cuerpo y tendré que volver a matarte’.

	'Imbéciles', reconoció su propia letra con dificultad, 'es lo que somos. Hemos sido unos ilusos pensando que medicación lo resolvería, pero ya viste todo lo que pasó. He decido solucionarlo, por fin seremos libres.' De repente, tuvo consciencia de sujetar algo en la otra mano. La debilidad y la sorpresa le hicieron soltar el bote de tranquilizantes, que rodó por el suelo del dormitorio. Con la vista nublada, apenas alcanzó a leer la última frase: 'El punto débil de mi plan es que, si existe la reencarnación, coincidiremos otra vez en el mismo cuerpo y tendré que volver a matarte'
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