ausencia

7 \07\UTC abril \07\UTC 2010

Seguimos sin hablarnos. No es que no nos demos los buenos días, o que no comentemos el telediario. No, no es eso, no se trata de un silencio rotundo, es más bien sutil y discriminado, es un silencio amurmullado, como de agua subterranea, que vamos dando forma con los huecos de las palabras que no decimos. De todas ellas, la que evitamos siempre es su nombre, ni siquiera hablamos de personas que se llamen igual, de algún modo debemos pensar que, si ya no nacerá, tampoco lo puede hacer su sonido.

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