microrrelatos perdedores (o no)

demografía asistida

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Con esa exactitud tan característica de la ciencia, fue trazando líneas rojas en el mapa de una población remota. Así, uno a uno, iba marcando los barrios que, conforme a su programación neuronal, debían desaparecer aquella noche para permitir, al resto de la población orgánica, un disfrute de los recursos similar al que hubo antes del problema. Al terminar, entregó el plano al Departamento de Mortalidad y salió del Centro de Control Demográfico rumbo a su casa en el distrito mixto que, aunque él lo ignoraba, había sido marcado en rojo por otro androide de una ciudad lejana.

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