un día de trabajo

16 \16\UTC junio \16\UTC 2010

Hace ya tiempo que aquí nadie cree en los milagros. Aparco la polvorienta furgoneta en la plaza y voy montando el puesto mientras siento las miradas a través de los visillos, así hasta que estoy listo. ‘Me enorgullezco de presentaros Barbitol, un producto extraordinario de concha de caracol andino y wasabi rojo, cura lo que curaron los hospitales, reuma, asma, artritis y tumores de todo tipo. Amigos, la ciencia ha renacido’. Cuando había liquidado la mitad de los botes una mujer me preguntó si podía pagarme en euros, siempre hay alguno que lo intenta, le contesté, como a todos, que hacía tiempo que ya sólo aceptaba oro.

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4 comentarios to “un día de trabajo”

  1. Víctor Says:

    Si ya no se cree hoy en día, en el futuro que plantea tu relato… menos aún.

    Saludos.


  2. Uf! Y lo peor es que no lo veo descabellado ni imposible…
    Me alegro de que hayas vuelto por aquí :)


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