la última

5 \05\UTC mayo \05\UTC 2010

Hasta que decidimos volver a colgarla en la pared de la casa probamos con todo: cubos de sangre mezclada con vísceras de animales, terneros vivos, incluso crucifijos, pero fue inútil. Nadie que esté vivo les ha visto. Uno sabe que vienen porque las lechuzas callan esa noche, luego llegan al alba, arrasando con las cosechas y enfermando con esas llagas negras al ganado, nada les ha podido mantener alejados, nada salvo ellas. Esta fue una noche silenciosa; cuando salimos por la mañana se la habían llevado. Tardarán unos meses en volver, pero no sé qué haremos ahora que sacrificamos a la última niña.

Hasta que decidimos volver a colgarla en la pared de la casa probamos con todo: cubos de sangre mezclada con vísceras de animales, terneros vivos, incluso crucifijos, pero fue inútil. Nadie que esté vivo les ha visto. Uno sabe que vienen porque las lechuzas callan esa noche, luego llegan al alba, arrasando con las cosechas y enfermando con esas llagas negras al ganado, nada les ha podido mantener alejados, nada salvo ellas. Esta fue una noche silenciosa; cuando salimos por la mañana se la habían llevado. Tardarán unos meses en volver, pero no sé qué haremos ahora que sacrificamos a la última niña.

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3 comentarios to “la última”

  1. santamaría Says:

    jeje, estoy muy tenebroso últimamente


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