bucle infinito

31 \31\UTC marzo \31\UTC 2010

Imbéciles‘, reconoció su propia letra con dificultad, ‘es lo que somos. Hemos sido unos ilusos pensando que la medicación lo resolvería, pero ya viste todo lo que pasó. He decido solucionarlo, por fin seremos libres.’ De repente, tuvo consciencia de sujetar algo en la otra mano. La debilidad y la sorpresa le hicieron soltar el bote de tranquilizantes, que rodó por el suelo del dormitorio con un sonido hueco. La vista nublada apenas le alcanzó para leer la última frase: ‘Sólo espero que no exista la reencarnación, porque coincidiremos otra vez en el mismo cuerpo y tendré que volver a matarte’.

	'Imbéciles', reconoció su propia letra con dificultad, 'es lo que somos. Hemos sido unos ilusos pensando que medicación lo resolvería, pero ya viste todo lo que pasó. He decido solucionarlo, por fin seremos libres.' De repente, tuvo consciencia de sujetar algo en la otra mano. La debilidad y la sorpresa le hicieron soltar el bote de tranquilizantes, que rodó por el suelo del dormitorio. Con la vista nublada, apenas alcanzó a leer la última frase: 'El punto débil de mi plan es que, si existe la reencarnación, coincidiremos otra vez en el mismo cuerpo y tendré que volver a matarte'

al mayor tom

17 \17\UTC marzo \17\UTC 2010

Prisionero de su esfera, se concentra como le han enseñado para mantener la calma: las turbinas no arrancarán. Se sienta sobre una roca y admira una vez más la profundidad azul de la otra esfera. Sus ojos encuentran sin querer la casa donde se crio, ‘debe hacer un día estupendo’. La idea le ha encharcado la mirada, el entrenamiento no sirve para esto, pero uno se da cuenta cuando ya no importa. Por suerte sí sabe lo suficiente sobre la gravedad lunar: un, dos, tres, ¡hop!

	Prisionero de su esfera, se concentra como le han enseñado para mantener la calma: las turbinas no arrancarán. Se sienta sobre una roca y admira una vez más la profundidad azul de la otra esfera. Sus ojos encuentran sin querer la casa donde se crió, 'debe hacer un día estupendo'. La idea le ha encharcado la mirada, el entrenamiento no sirve para esto, pero uno se da cuenta cuando ya no importa, por suerte sí sabe lo suficiente sobre la gravedad lunar: un, dos, tres, ¡hop!

anatomía de una bomba

10 \10\UTC marzo \10\UTC 2010

Ese tic tac que escuchamos hace rato de fondo, como las olas de un mar emponzoñado, con su carga explosiva de tedio, sus cablecitos color verde celos, revolviéndose con otros de un apagado rojo deseo… Sólo tuve que seguirlos cuando asomaban entre el montón de la ropa sucia, sobresalían de tu blusa favorita, serpenteando hasta un detonador amarillento: una nota doblada, compuesta por una cita, un te quiero, un beso y una firma más joven que la mía. Con mucho pulso, la volví a dejar en el bolsillo de la camisa. Lentamente, metí el artefacto en la lavadora y esperé hasta que la luz roja se hubo apagado.

martes, día del espectador

4 \04\UTC marzo \04\UTC 2010

Entonces es martes, seguro, por lógica, aunque la entrada pone: ’23 de febrero, día del espectador’, nada más. Cuando empiezan los títulos de crédito sigo solo.

Noventa minutos después tengo los ojos arrugados, no he parado desde que supe que eras la narradora. La luz era preciosa, entre Amelie y Big Fish, como un cuento. Y mis canciones favoritas sonando en los momentos justos. Pensé que fuimos felices.

Ahora me iría a tomar una cerveza, para pensar en la película, como solíamos hacer, pero no habrá mucho ambiente. Es terrible morirse un martes, creo que me pondré la chaqueta y me iré hacia la luz.

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