el error

25 \25\UTC octubre \25\UTC 2009

La sangre sobre la nieve es más roja, más humana. En todos estos años de retiro forzoso rara vez vi algún montañero merodear por aquí, bastaba con sacar la escopeta para que se largasen. Debí haberlo supuesto cuando desperté esta mañana y vi el muñeco de nieve: zanahoría, gafas de sol, bufanda y sombrero, un muñeco corriente, salvo por el piolet que sujetaba en su informe mano derecha. Busqué en los alrededores dispuesto a apretar el gatillo, pero no había nadie. Fui lentamente. Lo pensé, pensé en dispararle, pero me sentí ridículo. Cuando me acerqué lo suficiente vi mi error, sus ojos centellearon tras las gafas de sol, era ella. La mole saltó sobre mí y el piolet se clavó en mi pecho como una flecha. Se quitó la nieve de encima y comenzó a gritarme, pero ya no le escuché. La imágenes de su violación pasaron placenteramente por mi cabeza mientras se fundían con la nieve roja.

Pues este lo presenté a getafe negro generando otro bonito microrrelato perdedor.

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